Metamorfosis

Llega un momento, en el que hay que decir basta y dejar que esas ideas que te picotean la mente como buitres tras la carroña, por fin vuelen lejos de nuestras costillas

Es muy humano anidar y acomodarse en un sentir fácil, y culpar de las imperfecciones en las que nos dormimos a otros seres, cuando el aire nos trae piedras en camino por el cual divagan nuestros almas, pero nuestros cuerpos están formados de agua y la piedras son carne de cañón entre las lágrimas, solo hay que evaporar nuestro ser entre las luces que nos iluminan cada día y dejar de apagarlas a cañonazos sin sentido y buscar el compás en el ritmo de nuestros propios latidos, para encontrar los nidos de serpientes que nos obligan ha arrastrarnos por el mundo.

Equivocarse es tan sencillo que nadie está libre de hacerlo, pero equivocarse una y otra vez; y por ello caer en el cálido hogar de culpar a la rotación de la tierra de nuestros propios pecados, eso convierte nuestra mente en un coladero lleno de espíritus que te clavan sus espinadas garras.

Pensamientos enraizados entre las vértebras, que no te dejan pétalos de flores en las calles que transitamos, sino que te siembra entre malas hierbas que uno mismo riega y que deja crecer.

Pero el alma es el fuego que puede dejar en cenizas estos jardines y el corazón es el jardinero que puede vencer al búho que nos habla en la oscuridad. Solo hay que dejar que te susurre al oído las palabras que te hagan decir puedo, quiero…

Y renacer entre los despojos que nosotros mismos en un día decimos sumergirnos.


by_luis7